Sierra Solidaria

La asociación se creo en enero de 2007 por parte de afectados, familiares y profesionales de la salud y los servicios sociales con la intención de intentar mejorar la calidad de vida de los afectados y las afectadas de una enfermedad rara.
El ámbito de actuación comprende la sierra de la Comunidad de Madrid

Discapacidad Enfermedades Raras

Archive for 'Patologias'

Esclerosis lateral amiotrofica

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa caracterizada por una parálisis muscular progresiva que refleja una degeneración de las neuronas motores en el córtex motor primario, tracto corticoespinal, tronco encefalico y medula espinal. La incidencia (1/50.000 como media aproximadamente) y prevalencia (alrededor de 1/20.000 como media) son relativamente uniformes en los países occidentales, a pesar de que el foco de mayor frecuencia se ha descrito en el Pacífico Occidental.

La edad media de aparición para ELA esporádica es de alrededor de 60 años. Sobretodo, hay un ligero predominio masculino (la proporción de hombre y mujeres es de 1.5:1). Aproximadamente dos terceras partes de los pacientes con ELA típica tienen una forma espinal de la enfermedad (de aparición en las extremidades). Esta forma se presenta con síntomas relativos a la debilidad y desgaste focal del músculo, cuya aparición puede empezar o distal o próximamente en las extremidades superiores o inferiores. Gradualmente la espasticidad puede desarrollarse en las extremidades con debilidad atrófica afectando a la destreza manual y la marcha.

Los pacientes con aparición bulbar de ELA generalmente presentan disartria y disfagia para sólidos o líquidos. Los síntomas en las extremidades se pueden desarrollar casi simultáneamente con los síntomas bulbares y en la inmensa mayoría de casos ocurren en los dos años siguientes en la formas de inicio bulbar. La parálisis es progresiva y provoca la muerte debida al fallo respiratorio en los 2-3 años siguientes al diagnóstico en los casos de aparición bulbar y en un plazo de 3-5 años en los casos de ELA con aparición en los miembros.

Muchos de los casos de ELA son esporádicos pero el 5-10% de casos son familiares, y de éstos el 20% implican una mutación del gen SOD1 (21q22.11) y entre un 2-5% implican a mutaciones del gen TARDBP (1p36.22) que codifica para la proteína de unión al ADN TAR 43 (TDP-43). El dos por ciento de los casos aparentemente esporádicos implican mutaciones del gen SOD1, y las mutaciones en TARDBP han sido también identificadas en casos esporádicos. El diagnóstico se basa en la historia clínica, exploraciones, electromiografía y exclusión de los llamados “miméticos de ELA” (p.ej. neuropatía multifocal motora, enfermedad de Kennedy (consulte estos términos) y mielopatia espondilótica cervical) mediante investigaciones adecuadas.

Las características patológicas comprenden pérdida de neuronas motoras con inclusiones intraneurales de ubicuitina-inmunoreactiva en las neuronas motoras superiores e inclusiones inmunoreactivas de TDP-43 en las neuronas motoras inferiores degeneradas. Los síntomas del daño en las neuronas motoras superiores e inferiores que no se explican por otra enfermedad son sugestivos de ELA. El tratamiento de ELA es de apoyo, paliativo y multidisciplinar. La ventilación no invasiva prolonga la supervivencia y mejora la calidad de vida. El riduzol es el único medicamento que se ha mostrado que alarga la supervivencia.

*Autores: Drs L. C. Wijesekera and P. N. Leigh (Febrero 2009)*. Reproducido de Amyotrophic lateral sclerosis. Orphanet J Rare Dis. 2009; 4:3.

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Joubert, síndrome de

El síndrome de Joubert (SJ) se caracteriza por una malformación congénita en el tronco cerebral y una agenesia o hipoplasia del vermis cerebeloso, que pueden provocar: problemas respiratorios, nistagmo, hipotonía, ataxia y retraso del desarrollo motor. La prevalencia se estima en alrededor de 1/100.000. Durante el trascurso del periodo neonatal, la enfermedad se manifiesta frecuentemente por respiración irregular (taquipnea episódica y/o apnea) y nistagmo. Durante la infancia puede aparecer una hipotonía y más tarde puede desarrollarse una ataxia cerebelosa (marcha inestable y desequilibrio). Es frecuente el retraso en el desarrollo motor.

Las facultades intelectuales pueden variar desde déficit intelectual grave a inteligencia normal. El examen neurooftalmológico puede revelar una apraxia oculomotriz. Puede haber convulsiones en algunos pacientes. El examen clínico exhaustivo muestra una facies característica: cabeza grande, frente prominente, cejas altas redondeadas, pliegues del epicanto, ptosis (ocasionalmente), nariz respingona con ventanas nasales prominentes, boca abierta (inicialmente de forma oval, después de forma rómbica y finalmente de forma más triangular, con las comisuras inclinadas hacia abajo), movimientos de protrusión de la lengua rítmicos y en ocasiones, orejas de implantación baja. Otras manifestaciones presentes en el síndrome de Joubert son distrofia retiniana, nefronoptisis y polidactilia.

El síndrome es genéticamente heterogéneo. Siete genes, AHI1 (6q23), NPHP1 (2q13), CEP290 (12q21), TMEM67 (8q22), RPGRIP1L (16q12), ARL13B (3p12.3-q12.3) y CC2D2A (4p15), y dos locus en los cromosomas 9q34 (JBTS1) y 11p12-q13 (CORS2/JBTS2) se han asociado a la enfermedad hasta el momento. La transmisión es autosómica recesiva. El diagnóstico se basa en las datos clínicos (hipotonía, ataxia, retraso en el desarrollo y apraxia oculomotriz) y en la presencia, en imágenes de resonancia magnética (IRM), del “signo del diente molar”. El “signo del diente molar” es consecuencia de la hipoplasia vermiana cerebelosa y las malformaciones del mesencéfalo y rombencéfalo.

El diagnóstico diferencial incluye: enfermedades relacionadas con el síndrome de Joubert (JSRD), malformaciones en el vermis del cerebelo sin “signo del diente molar” (incluida la malformación Dandy-Walker), hipoplasia cerebelar ligada al cromosoma X, ataxia apraxia oculomotora tipos 1 y 2 (AOA1, AOA2), defectos congénitos de glicosilación (CDG), síndrome 3C, hipoplasias/atrofias pontocerebelosas, síndromes orofaciodigitales II y III y síndrome de Menckel-Gruber (ver estos términos). El diagnóstico prenatal es posible mediante análisis moleculares y estudios de imagen (ecografía fetal e IRM). El diagnóstico prenatal es posible en las familias en las que las mutaciones responsables de la enfermedad asociadas han sido identificadas en uno de sus miembros. El consejo genético es útil para prevenir los casos nuevos, en particular en parejas con un primer hijo afectado. En estas parejas, el riesgo de tener un hijo afectado con SJ en futuros embarazos es del 25%. El manejo de la enfermedad es sintomático y debe ser multidisciplinar. Los programas de educación adaptada, terapia física y ocupacional y terapia del habla pueden mejorar la hipotonía y reducir el retraso del desarrollo motor. El pronóstico es favorable para las formas moderadas de la enfermedad. Los pacientes con formas más graves de la enfermedad deben ser tratados en un centro especializado o de referencia.

*Autores: Drs. F. Palau y C. Espinós (abril 2009)*.

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Fibrosis quística

La fibrosis quística es la enfermedad genética potencialmente fatal más común entre niños caucásicos. Se caracteriza por alteraciones en la proteína CFTR, cuya función mejor documentada es la regulación del flujo hidroeléctrico transmembrana. Las alteraciones en la proteína conducen a cambios en las características de de las secreciones exocrinas. Una ausencia de la CFTR funcional en la membrana de la célula epitelial hace que produzca un sudor con alto contenido en sales (asociado a un riesgo de deshidratación hiponatrémica) y secreciones de un moco con una viscosidad anormal (que conduce a padecer estancamiento del moco, obstrucción e infección bronquial).

La incidencia de fibrosis quística varía entre las poblaciones: esta patología es considerablemente menos común en poblaciones asiáticas y africanas a diferencia de las poblaciones blancas de Europa y de Norteamérica, con variación dentro de cada país. Se desconoce la prevalencia exacta en Europa, sin embargo las estimaciones se extienden entre 1/8.000 y 1 en 10.000 individuos. Es una enfermedad crónica y generalmente progresiva, que se inicia normalmente durante la niñez temprana y, ocasionalmente, en el nacimiento (íleo meconial). Cualquier órgano interno puede estar implicado, sin embargo las primeras manifestaciones se refieren al aparato respiratorio (bronquitis crónica), al páncreas (insuficiencia pancreática, diabetes del adolescente y ocasionalmente pancreatitis) y, más raramente, al intestino (obstrucción estercoracea) o al hígado (cirrosis). La forma más común de fibrosis quística se asocia a síntomas respiratorios, a problemas digestivos (esteatorrea y/o estreñimiento) y a anomalías del crecimiento pondero-estaturales. La mortalidad y morbilidad dependen del grado de afectación broncopulmonar.

La esterilidad masculina es un rasgo frecuente. Las formas tardías, que generalmente son de severidad intermedia o monosintomáticas, también se han reportado. La fibrosis quística es una enfermedad monogénica autosómica recesiva causada por mutaciones en el gen CFTR (cromosoma 7). Se han reportado más de 1250 mutaciones. Casi el 70% de los casos está causado por el alelo delta F508, mientras que otras 30 mutaciones explicarían otro 20% más. No hay una correlación clara entre el genotipo y el fenotipo. Además de la heterogeneidad alélica y de la ocurrencia de mutaciones múltiples en el mismo gen, una amplia gama de otros factores puede influir en el fenotipo, incluyendo el ambiente y genes modificantes de la enfermedad. El diagnóstico se sospecha por los resultados de la prueba del sudor (concentración del cloruro excesiva por encima de 60 mmol/L) y se confirma con la identificación de alguna mutación del gen CFTR. El diagnóstico neonatal mediante cribado está ampliamente disponible desde finales de 2002 y ha permitido diagnosticar el 95% de los casos. El asesoramiento genético se debe ofrecer a las parejas que tienen mutaciones en heterozigosis (identificadas tras el nacimiento de un primer niño con fibrosis quística, por antecedentes familiares de la enfermedad o después de la detección al nacer de una mutación heterozigótica del recién nacido). Las pruebas prenatales se realizan mediante el análisis de alguna posible mutación a partir de muestras de las vellosidades coriónicas obtenidas durante la octava semana de gestación. El tratamiento de la fibrosis quística sigue siendo puramente sintomático mediante el drenaje bronquial, antibióticos para las infecciones respiratorias, análisis pancreáticos y mediante la administración de vitaminas y de suplementos calóricos para los problemas digestivos y nutricionales. Debe mejorar con el desarrollo de tratamientos etiológicos, pruebas neonatales y el establecimiento de centros de referencia. El coste-efectividad de estos tratamientos ha mejorado de forma significativa para los pacientes con fibrosis quística: la vida media actual excede los 35 años de edad y la esperanza de vida es de 40 años.

*Autor: Dr G. Bellon(Abril 2006)*

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Acromegalia

La acromegalia es una enfermedad caracterizada por la hipertrofia de las extremidades o gigantismo. Está provocada por un exceso de secreción de la hormona de crecimiento o de somatotropina (HC o HST) por parte de la hipófisis. Tiene una prevalencia estimada de entre 1 en 25.000 y 1 en 15.000. Puede aparecer a cualquier edad pero son raros los casos de pacientes mayores. La característica más evidente es el gigantismo en los individuos en los que se inicia la enfermedad antes de llegar a la pubertad. En adultos, el incremento del tamaño de las extremidades es el signo más característico. Otros síntomas del trastorno (problemas en la vista, dolores de cabeza) se asocian con la presencia de adenoma hipofisario. La hipersecreción de la HST puede provocar también enfermedad cardiovascular o diabetes. La causa principal de esta enfermedad es la presencia de adenoma hipofisario.

En casos excepcionales, la acromegalia puede originarse a partir de una secreción ectópica de la hormona asociada con cáncer broncopulmonar, pancreático, renal, tiroideo o de ovarios. La acromegalia puede presentarse aislada o asociada con otras enfermedades. Puede formar parte de la neoplasia endocrina múltiple de tipo 1 (NEM1), y de los síndromes de Carney o de McCune-Albright. La enfermedad es esporádica (adquirida) en la mayoría de los casos, aunque se ha descrito una forma familiar. El diagnóstico se basa en el cuadro clínico y en los resultados de los análisis de laboratorio (medidas de los niveles hormonales y pruebas de supresión de la HC). El estudio del cerebro con técnicas de imagen (tomografía computarizada o resonancia magnética) pueden ser útiles para detectar la posible presencia del adenoma hipofisario. El tratamiento puede ser tanto quirúrgico como farmacológico (dependiendo del paciente). Entre las opciones farmacológicas pueden incluirse la somatostatina o el peguisomant (un fármaco declarado huérfano y que recibió en el 2002 la autorización de la UE para su comercialización). El pronóstico depende de la presencia o no de complicaciones cardiovasculares o endocrinas.

*Autor: Orphanet (marzo 2006)*

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Neurofibromatosis tipo 1

La Neurofibromatosis tipo 1 (NF1), o enfermedad de von Recklinghausen, es una de las enfermedades genéticas más comunes, afectando a 1 de cada 3,000-4,000 individuos. Presenta herencia autosómica dominante y su penetrancia es casi completa a los 5 años de edad. El gen NF1, responsable de la enfermedad, se localiza en el brazo largo del cromosoma 17, en 17q11.2. Es un gen supresor de tumores grande (350 kb, 60 exones), que codifica una proteína citoplásmica: la neurofibromina. Las mutaciones germinales deletéreas se distribuyen a lo largo del gen, y generalmente son específicas de familia. La frecuencia de neomutaciones es particularmente alta y casi la mitad de los casos son esporádicos. La NF1 se caracteriza por una variabilidad muy amplia en su expresión clínica, incluso dentro de la misma familia. Un doctor que conozca bien la enfermedad puede diagnosticar la mayoría de los pacientes después de una examen físico. Se requieren dos de los siguientes siete criterios para diagnosticar la NF1: 6 o más manchas café con leche, hiperpigmentación difusa o en efélides (pecas) en la región axilar o inguinal, 2 o más neurofibromas cutáneos de cualquier tipo, o un neurofibroma plexiforme, dos o más nódulos de Lisch (harmatomas de iris), una lesión esquelética específica (displasia del esfenoides, estrechamiento del córtex de los huesos largos, pseudoartrosis especialmente tibial), glioma óptico, y un pariente de primer grado afectado (padre o hermano). La amplia variación de la expresión clínica, los riesgos de padecer tumores y la evolución completamente impredecible de la enfermedad imponen una monitorización regular de los pacientes de NF1. Este seguimiento es principalmente clínico y debe adaptarse a la edad del paciente para asegurar el manejo precoz de las complicaciones: dificultades de aprendizaje, glioma óptico agresivo, desarrollo de escoliosis, hipertensión arterial (estenosis arterial renal, feocromocitoma), tumores malignos… NF-FRANCE, una red Francesa de tratamiento creada recientemente que reagrupa las estructuras multidisciplinares requeridas para armonizar el manejo de estos pacientes, publicó sus recomendaciones en el 2001 (Pinson et al., Ann. Dermatol. Vénéréol. 2001; 128:567-575).

*Autor: Dr S. Pinson (Mayo 2002)*

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